En estos días, y ante la intención del Gobierno de “legalizar” la Marihuana, en el Grupo Libertad – Uruguay de Facebook, se dio un interesante debate, que extractamos a continuación. El detonante fue el cuestionamiento de si la ley sobre la marihuana, es un avance de la libertad o un retroceso. La confusión surge debido a que nuestra opinión, inspirada por las ideas de libertad, apoya el derecho de los individuos de tomar la decisión que entienda oportuna sobre su propio cuerpo, mientras la presente ley, si bien parece “desarmar” la prohibición, en realidad otorga un poder enorme al Estado, y más que liberalizar, estatiza.
“ Yo fumo marihuana; todos quienes me conocen lo saben. No un cigarrito cada tanto; no para festejar ni celebrar, ni menos, para olvidar nada. […] Ante esta noticia, ¿me llamo a contento? ¡No!, para nada. ¿Registro?, ¿registro para nómina estatal?, ¿trazabilidad?, ¿control de calidad y cantidad? … no, gracias, recién tiré …
Pero además, ¿ningunear los sesudos esfuerzos parlamentarios -hay sendos proyectos de ley estudiados mas durmiendo el sueño de los justos en quién sabe que cajones-, para darle tránsito a esta medida un poco falta de craneo suficiente? No, gracias, recién tiré … La mentada marihuana estatal, ¿de dónde saldrá?, ¿quién la produciría?, ¿bajo qué controles? … ¿a qué precios? … Salvando algunos detalles críticos, casuísticos y muy singulares, yo me opongo a este proyecto por cuestiones ideológicas. ¿Otro monopolio estatal?, ¿otra vez el Estado poniéndose a hacer lo que no debe?, ¿otra vez el Leviatán como pastor de la moral de sus corderos? … qué comer, qué fumar, qué pensar … ¡al diablo!… ¡Es peligrosísimo esto de la lista! … una suerte de guetto de enrolamiento para fumadores … un óbice para poder llevar cualquier clase de vida sistémica, incluido en el mundo de lo formal … es, trágicamente es, una medida para determinar a un consumidor a la vida de un pirata … ¿Se imaginan igual registro para bebedores? …”
“Esto es un caso típico. Lo presentan como un regalo para la gente, un incremento de libertad, y agrandan la esfera del estado a costa de la del individuo. Lo llaman “legalización” de la maruja, y es “oficialización” de la maruja… La buena noticia es que no va a funcionar. Si sale (no va a salir) el estado será incapaz de aplicarla. La consecuencia será un mayor costo para la gente, y un nuevo aumento de lo que se considera criminal.”
“Uruguay estatiza [la marihuana], la confisca, la oficializa, la regula. Hace todo lo que el estado puede hacer para arruinar un negocio, invadir al productor y al consumidor y violentar al individuo… Haciendo números. Tenemos unas 100.000 personas que fuman porros. Supongamos que sale el proyecto del gobierno, con 40 cigarrillos por mes, o sea unos 480 por año. Tenemos entonces, grosso modo, unos 48 millones de unidades anuales. Suponiendo que el Estado lo va a vender a $10 por faso, tenemos un mercado de unos 24 millones de dólares que, se dice, tiene una rentabilidad del 35%. Así que el Estado se proveería así de unos 8 millones de dólares anuales.”
“Yo consideraría la posibilidad de que el gobierno lo haga de esta manera como primer paso hacia la liberalización, ya que liberalizarlo de una, para la mentalidad prohibicionista, es un paso muy temeroso. Además, tiene tantas formas de fracasar la legalización de esta manera, que en poco tiempo, o se vuelve a la situación actual, o se termina liberalizando… Comprar y vender marihuana es tan fácil que no dudo que al poco tiempo lo que venda el estado va a empezar a circular el mercado, aún con los controles que pretenden imponer… Yo creo que a pesar de lo que parece desde el punto de vista de la moral libertaria, se abre una gran brecha de ataque para productores y vendedores privados.”
